En la actualidad nos encontramos ante una multiplicación de fenómenos “identitarios” que pretenden conferir identidades a condiciones o enfermedades del cuerpo, borrando la singularidad. Las clásicas dicotomías que siguen estructurando institucionalmente la experiencia transgénero, se confrontan también con la multiplicidad de neo-géneros basados en prácticas sexuales parciales.

Así, el esencialismo del “cuerpo equivocado” ha recibido contestación desde el movimiento queer, y otros representantes del pensamiento crítico, intentado reconfigurar lo trans como trans-identitario, un ejercicio de mayor fluidez frente a la marcada dicotomía de la cultura de género contemporánea.

Frente a la caída de las identificaciones, aparece entonces la identidad como un fenómeno de suplencia, función de grapa que en la clínica nos invita al respeto y la prudencia.

La enseñanza de Lacan nos proporciona herramientas para una lectura mejor orientada de estos fenómenos. Las próximas Jornadas de la Escuela nos convocan a ello.

Esther González y Manuel Montalbán.

Envío de textos a identidades@elp.org.es

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