En un reciente artículo publicado en LQ (nº 619) Clotilde Leguil ha articulado muy bien la diferencia entre el “nosotros” y el yo (en este caso el “Je” francés) desde el propio discurso analítico. Esto nos ha remitido a cómo el “nosotros” en el psicoanálisis, a diferencia de otros discursos, no permite, de ninguna manera, aislar una identidad. Aísla un imaginario, o de grupo, o de tipo segregativo, la identidad, sin embargo, se sostiene en el “Je”, en la perspectiva, por ejemplo, que Lacan comenzó a darle en el Seminario X, cuando dijo que “allí donde dicen yo (je), es ahí, donde (…) en el plano del inconsciente, se sitúa el objeto a.” (pág. 122 edición francesa). Es el “si mismo” que ya no es “yo”, sino objeto a, el “je” es punto de apoyo para la enunciación de un goce que escapa a la función significante. El pase nos da la singularidad del “je” que agujerea el “nosotros”, no produce ninguna clase ni identificación, nos devuelve una identidad singular que coincide con una forma de gozar (una vez que ya no es mero sufrimiento, o peor, devastación). Es imposible hacer un “nosotros” de estos “je”, dispersos y de poco surtido como Lacan les llamaba, puede que se encuentren en una Escuela y que hagan grupo, comunidad, en el sentido estricto.

¿Seguimos así huérfanos de un “nosotros”? Ciertamente, aquí hay un duelo que afrontar para aquellos empeñados en atravesar las identificaciones. Sin embargo, también puede existir un cierto uso, tal vez útil en ciertos casos, de apelar a la función de un “nosotros”. Esto lo vimos en Francia, donde fue necesario llevar el psicoanálisis a la arena de la política y esto ha ocurrido con el apoyo directo de la ECF. El “nosotros” estaba allí, implicado por la representación asociativa. Ahora, con la propuesta de la Movida Zadig, JAM relanza el psicoanálisis en el campo de la política, más allá de la contingencia inicial. Este relanzamiento no es en nombre de un “nosotros”, sino de lo que hay del real en nuestro enclave donde existe la imposible definición de ser un psicoanalista, lo imposible del “nosotros”. Esto no quiere decir que uno no pueda también servirse de lo que es semblante de identificación, sin presentarse huérfano si la contingencia lo requiere.

Maurizio Mazzotti (SLP) | Traducción: Donato Bencivenga.

 

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