Roland Barthes mantenía que la fotografía establece una relación estrecha con el teatro. Para él, era “el advenimiento de yo mismo como otro: una disociación ladina de la conciencia de la identidad” (1). A partir de ahí, fundó un interesante paralelismo entre el culto a los muertos y el teatro que trasladó a la pose fotográfica.

Claude Cahun fue fotógrafa y actriz. En ambas facetas -y en los mismos círculos intelectuales que frecuentaba- se presentaba construyendo una serie de personajes, disfraces de hombre y mujer, fisonomías de lo que ella era. No se trataba tanto de estereotipos o travestismo como de polimorfismo, poniendo en juego la mutabilidad, el continuo movimiento, acorde con la idea de “modernidad”, como fluir continuo. Pero también evidenciaba el cariz del semblante y un modo de goce propio, fuera de las normas.

Nació en Nantes en 1894 en el seno de una familia judía de la burguesía intelectual. Pronto se inició en sus dos pasiones: la escritura y la fotografía, estudió en Oxford y continuó sus estudios de filosofía en la Sorbonne, momento en el que comenzó a tener contacto con el mundo intelectual de París. Se reconoció como surrealista desde el principio, pero no será hasta 1932 cuando se integre en el movimiento.

En estos círculos intelectuales solía presentarse con un atuendo impactante para la época: pelo muy corto teñido de rosa o dorado, vestida con ropa de hombre, normalmente con monóculo y del brazo de su pareja Marcel Moore, amante, compañera artística y hermanastra.

En 1929 en el Teatro de Investigaciones Dramáticas Le Plateau, un teatro postdadaísta es donde Cahun, ya como actriz, representaría alternativamente al personaje masculino y femenino, lo que le permitía desarrollar una vía de investigación autobiográfica que, como sus selfies fotográficos, incidirían en la disimetría de la sexuación y la evidencia de su goce.

Esta cercanía del teatro y la fotografía parece una verdadera confirmación a la alusión de Roland Barthes.

José Luis Chacón.

  1. La cámara lúcida. Notas sobre la fotografía. Cahiers du Cinèma (1980). Seuil. París. Paidós.

 

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