El libro del joven filósofo francés Tristán García Nous tiene el mérito de plantear una serie de impasses que se deducen de la crisis de la identidad del sujeto contemporáneo y, sitúa la inconsistencia y la dificultad de nombrar un «Nosotros» que pueda ser defendido en cuestiones sociales como lo son la Política y los problemas que plantean los Estudios de género.

Siguiendo un eje que le permite ubicar en distintos momentos históricos lo que autoriza nombrar un «nosotros» en cuanto a la especie, al género, a la raza, la clase social, las comunidades religiosas o de edad, Tristán García se centra en un primer momento en la «edad clásica», como lo hiciera Michel Foucault, para ubicar un primer momento de institucionalización de una norma que, bajo la forma de un «Nosotros», permitió en su extensión hacer surgir una serie de identidades más o menos establecidas que durarán hasta los albores del siglo XX. Estas extensiones normativas dieron lugar a distintas formas de un «Nosotros» de raza, de clase, de credo, de género, que permitieron, con su extensión, hacer consistir a un universal durante un tiempo durable.

Segundo tiempo: las extensiones se encuentran en crisis debido a la ascensión de la «excepciones» (1). Lo que la curiosidad científica había llevado a establecer en clases, desde el origen de la Ciencia moderna, se encontrará progresivamente agujereado por la emergencia de «singularidades emblemáticas» que no se sitúan ni de un lado ni del otro de las líneas que establecen las categorías. Los grandes sistemas de categorización se desmoronan progresivamente a partir de las excepciones que emergen en el mundo social y «lo real» (se refiere Tristán García al «real» lacaniano aquí, es probable…) aparece con su textura cada vez más rica y las categorías existentes, cada vez más pobres para organizar el mundo de lo viviente.

Tercer tiempo: Las categorías de especie, de raza, de género, de clase aparecen como un despojo, y la categoría misma de «identidad» no se presenta ya, en el siglo XX, como una extensión lisa, sin agujeros, como una res extensa, sino como un plano atravesado de lo que García llama «intensidades variables», término este fundamental que vendrá a establecer un contrapunto al de la extensión que las identidades establecían en el «antiguo orden». De aquí en más las identidades que permiten fundar un «nosotros» se encuentran ya proyectadas, en el siglo XXI, como «intensidades» y no en su carácter de extensión categorial que tenían precedentemente.

A partir de aquí, García ubica una dinámica entre la extensión y la intensión, que superpone con la identidad fundada en un ideal y una intensión fundada en un «real» (Lacan, aún). La intensidad es aquella que se funda en una identidad, pero no entendida ya en su principio narcisista de reconocimiento, ya que no sabemos reconocernos como un Todo, sino a partir de una lógica que corresponde en todos sus puntos con el no-Todo lacaniano. García lo defina como «la concepción de un sistema paradójico de valores, donde lo abierto y la movilidad gana sobre lo cerrado y las identidades fijas, lo múltiple sobre lo unitario, la dualidad y la totalidad, lo no-sistemático sobre lo sistemático y la no-polarización sobre la polarización binaria» (2).

García encuentra en la movilidad de las identidades de género, por ejemplo, una ilustración casi emblemática de las nuevas identidades intensivas, en el hecho que una nueva nominación venga con cierta movilidad, a agregarse a las identidades de base LGBT, ahora ya completada con Q de «queer», la I de «intersexo», y las nuevas identidades a venir y sobre todo en el hecho que «la subversión de género haya devenido un género en sí mismo. El rechazo de la norma, una norma en sí misma».

Un libro que permite encontrar una declinación interesante al «Universal en intensión» que Jean Claude Milner designaba en El Judío de saber, Universal paradojal definido no a partir del todo, sino de la excepción que la lógica femenina del no-todo presente en lo que lo singular impone, en la época de la descomposición de las identidades, y extremadamente afín a la identidad sinthomatica que resulta de un análisis.

Fabián Fajnwaks (ECF).

 

  1. García, Tristán. Nous. Figures. Gasset. Paris. 2016. P. 181.
  2. García, Tristán. Op. Cit. P. 143.

 

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