Sólo cuenta en la historia individual lo que ha quedado cifrado en el cuerpo

y que por ello mismo sigue hablando, narrando, simulando el evento que lo inscribió.

El Cristo de la rue Jacob (1).

Severo Sarduy, gran escritor y pintor cubano que fue “quedándose” en Francia, como él dice, nos muestra un saber hacer con la escritura. Nació ahogado. La comadrona le pegó en las nalgas y, aquél que nacía al momento del golpe, gritó. Una santera aconsejó que le pusieran una medalla de Santa Teresa de Ávila escribiendo. Se la pusieron mientras, al mismo tiempo, la santera decía: “va a ser escritor”. Su vida en Cuba estuvo marcada por las letras y por su relación con el también poeta cubano José Lezama-Lima, gran maestro de lo que el propio Sarduy llamó neobarroco americano.

Autorretratos de Sarduy comprende una serie de pequeñas narraciones en las que el escritor busca decir algo de él mismo que no consigue decir. Se narra [a sí mismo] en primera, en tercera persona, como si su madre narrara o como si hubiese sido mujer. Escribe sobre su escritura, su pintura, sobre las cicatrices en su piel. El trazo, que atraviesa estas esferas de su vida, está puesto al servicio de bordear algo de él que Sarduy llega a calificar como inexplicable. Pasando por la lengua, el exilio, su propia imagen y lo que nombra como “arqueología de la piel”, el poeta cubano intenta plasmar eso que no tiene explicación ni saber. Su pintura –en la que las texturas estuvieron siempre presentes– entrelazada con la escritura testimonian del recorrido singular que hizo para poder, si se nos permite decirlo así, sostener ese cifrado en el cuerpo que simula el evento que lo inscribió y que no tiene explicación o saber posible.

Lo que llama la atención en él es que no solo haya hecho autorretratos pintados sino también escritos. Un autorretrato no es una historia, ni una narración y mucho menos una autobiografía. El autorretrato conlleva algo de la imagen del propio cuerpo. ¿Qué podemos pensar entonces cuando ese cuerpo se hace presente pero a través de las palabras, en forma de narración? Si la búsqueda apasionada de Rembrandt es hacer visible, en sus innumerables autorretratos, todo aquello que es posible hacer visible (2) ¿Podríamos decir que la escritura de Severo Sarduy busca hacer decible lo indecible? Nos parece que no. Que estamos ante un escritor que encontró el límite del sentido con la escritura, un borde a la persistencia de la repetición sin buscarle sentido. Como nos dice Joselyn Benoist : “Hay que aceptar la finitud del sentido, sólo hay sentido sobre el fondo de algo que no es del orden del sentido, lo real. Pero este real no está en ningún « más allá ». Se trata simplemente de asumir este límite intrínseco del discurso, que está en su mismo corazón.” (3).

Severo Sarduy no obedece pues al “Imposible retrato del artista” al que hace alusión Laurent (4). Sino que gracias a no buscar permanentemente el sentido o la representación de lo que se resiste a él logró articular algo de su cuerpo con la escritura, al dejar en suspenso el sentido en lo que el mismo llamó “epifanías” y que señalaban algo de las huellas y marcas “ante todo, las físicas” y de la memoria, alrededor de las cuales esbozó “lo que pudiera ser una autobiografía, resumida en una arqueología de la piel.” (5). Diremos pues que escribió lo que aquí llamaremos anti-autorretrato en el sentido que no es la imagen la que trata lo irrepresentable del cuerpo sino que eso es pasado por lo simbólico, donde encuentra su propio límite. Para decirlo de otra manera: los Autorretratos (6) de Sarduy saben decir su propia imposibilidad.

Claudia González. Miembro de la AMP-ELP.

 

  1. Sarduy, S. “El Cristo de la rue Jacob”. Obra Completa. Tomo I. ALLCA XX. 1999. p. 51.
  2. Laurent, É. El reverso de la biopolítica. Grama, Buenos Aires. 2016. p. 206.
  3. Benoist, J. “Réel psychanalytique et impensé philosophique”, Un réel dans le XXI siécle, 2014. Disponible en internet. (la traducción es nuestra).
  4. Laurent, É. “El imposible retrato del artista”. op. cit. p. 203-242.
  5. Sarduy, S. “El Cristo de la rue Jacob”. op. cit.
  6. Sarduy, S. “Autorretratos”. Obra Completa. Tomo I. ALLCA XX. 1999. p.p. 5-112.

 

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